Long day ahead. Tengo que escribir texto de portada y tema central, dar un examen de panorama bíblico, una exposición de doctrina (adivinen cuál me tocó: había de ángeles, de sanidad divina... y a mí me dieron la de demonios. Glups).
O sea que estaré presa hasta las nueve y media. De ahí cruzaré la ciudad para ir a ver a Al y su fiesta oficial de despedida. La no oficial será mañana, con pijamada y todo. ¿Hay alguna traducción para sleep-over? Es que en pijama no será, porque simplemente pasaremos la noche en blanco haciendo payasadas, tomándonos fotos y cayendo en el sentimentalismo cursi de ay-quién-sabe-cuándo-nos-volvemos-a-ver.
Para colmo hoy, que hay parrillada en mi casa, no puedo ir, porque tengo que estar haciéndole la guardia al fotógrafo para que me ayude con mis megatarjetas.
Soy taaan afortunada.
Y dulce, quede eso en claro.
Con este tren, no sé cuándo sacaré tiempo para comprarle su regalo de bon voyage a Al. Además, Mun ya 'sugirió' que antes de Navidad quiere una lavadora nueva -espérense a que 'comente' lo que quiere para después de las fiestas, que según ella hay ocasión de regalar hasta santos reyes. Ocasión habrá, lo que falta es plata.
¿Han hecho su lista de regalos? Yo tengo: dos hermanos, mi mamá, mi papá, una tía, cuatro mejores amigas (el de Al tendré que dárselo por adelantado), una más que si bien no está en el 'selecto círculo', como dijo alguien, es linda gente, y otra que hice este año; una niñita de Hogar para el mundo, los cuatro gatos de mi clase de los domingos... que en realidad son siete; un amigo secreto al que solo conozco de vista...
No, yo estresada jamás.
noviembre 30, 2004
noviembre 29, 2004
Happy moment
Yo, suprema ignorante del html y diseño web, tal como lo puede constatar mi amiga Claudieko, quien no tiene reparos en batracearme, como ella dice, logré, sin ayuda de nadie y sin amolar demasiado mi por demás desabrido blog, instalar un cajoncito de mensajes.
Para ustedes, un pasito, pero para mí un gran salto (con el rabo de paja que tiene la frase).
T.T Lástima que encontré un diseño que me gustaba, pero al editarlo un poquito, se hacía trapo.
El tiempo nos da la razón
"El progreso no es obra de madrugadores. Es obra de perezosos en su búsqueda de formas más fáciles de hacer las cosas."
Tomado de un sitio muy bueno llamado Tam Tam.
Planes y comentarios ociosos (los comentarios, no los planes; no tengo tanta suerte)
Descansé la mayor parte del sábado y domingo, pero eso está muy bien porque tuve una semana pesada y esta lo será todavía más: mis extras consisten en exámenes, un debate, el estreno de PoA y la despedida de Al. Lo he pensado un poco, y renunciaré a la peli, me iré el miércoles después del debate a casa de Al y me quedaré a pasar la noche, hasta la madrugada en que salgamos para el aeropuerto.
Mis comentarios de:
- Saint Seiya: ¡Seiya sí salía con Miho! (Aunque acá le dicen Mino). De paso, como me cae mejor que Saori, eso no mejora mucho mi opinión de la reencarnación de la diosa. Y recién ví por mí misma la escena de la ducha (en serio, agradezco muchísimo no haberla visto en mi juventud). Y menos mal que redujeron el drama Ikki/Esmeralda, era realmente traumático.
- Inuyasha: Sesshomaru tiene pose de malo-maldito, anda amenazando a Inu, y blablabla, pero en el fondo es un malvavisco: lo supe desde que carga a todas partes a esa niña, Lin. Miren, la hubiera rescatado, revivido y todo, pero llevarla con él y Yaten lo delata. En un episodio se comenta que Lin tiene una tremenda semejanza a Aome (¿candidata a sacerdotisa?), y Kouga se pregunta porqué a Sesshomaru le importa una niña tan pequeña. No quiero pensar en cosas malas, así que me imagino que Lin es una buena influencia para él, algo que lo acerca más a su lado humano, lo cual es importante, viendo el motivo por el cual el híbrido de demonio andaba buscando los fragmentos de la perla (hace rato que no hace más que buscar a Naraku).
- Naraku, ése es otro. ¿Dónde anda, cual Voldemort incorpóreo, oculto y reuniendo poder? Por cierto, ¿vieron anoche Piedra Filosofal? La primera vez que ví la peli, asocié a Quirrel con un lethifold, esas capas oscuras como mantarrayas terrestres que se deslizan y que absorben completamente a la persona. Urgh, Jo escoge muy bien a sus monstruos. Pero ese comentario como que ya le pertenece a otro blog.
- Van a dar Transformers Energon en Ecuavisa. Chévere, nunca ví completa la saga que pasan o pasaban en Cartoon, le perdí el hilo, la verdad. Este miércoles a las 18h00 no se pierdan El Santo por CN.
noviembre 26, 2004
Me estoy aburriendo, y mucho. Ya intenté llamar a mis amigos, y todos andan fiesteando o de viaje. Reivaj me dijo hace un rato que me tiene un chisme buenazo, pero no me lo quiso contar por teléfono. Con lo bien que me hubiera venido, justo ahora.
Pero dale, que así son los amigos: cuando más los necesitas, ponte a buscarlos.
Mañana no sé muy bien qué haré. Oh, sí. Los deberes, que nunca faltan cuando una está con ganas de no hacer nada.
Tengo que hacer una carpeta con todos los apuntes que se supone he estado tomando durante el ciclo. Otra con los apuntes que se supone he tomado durante las exposiciones de mis bienamados compañeros. Y estudiar un cuestionario que, por fortuna, sí hice, pero tengo que retocar.
Valor, una semana más y todo habrá terminado.
Elmiércoles se me apilan tres cosas: la reunión de despedida de Al, un debate doctrinal de dudosos beneficios grupales e individuales, y el preestreno en Imax de PoA. En resumen, he resuelto no tomar ninguna decisión hasta ese día. Hacer lo contrario sería amargarme por gusto, arruinarme el finde y hacer mal todo lo demás.
¿Alguien que quiera reemplazarme en alguno de los eventos? Jeje, no sé ni pa' qué pregunto.
Maldita ingratitud
No se preocupen, que tampoco es que me deprimí por eso, solo se me retorció el hígado y reduje unas cuantas horas de mi esperanza de vida. Yo me entiendo.
En este momento debería estar, si no contenta, aliviada (me quité un peso literal de encima), pero tengo la impresión de lo peor aún está por venir. Llámenme pesimista: les doy la razón. Es solo que las leyes de Murphy tienen un tino impresionante en lo que a mí respecta, que si no fuera por los milagros que mi padre celestial se manda cada dos por tres, no la cuento.
Mon Dieu. ¿Pero en qué parte de este mi cuerpo cabe más estrés? ¿Dónde?
Sí Claudia, tengo una copia pirata de PoA en español, pero no te preocupes que Jo no saldrá perjudicada. Le he hecho el gasto más que suficiente.
Y creo que debería cambiar el nombre, de Cronicario a Drama Queen XD
Casi en broma
"Dios no es injusto; en un mundo entero de hombres felices no cabría la literatura".
Marcelo Birmajer
¿Será? Cuando pregunto eso, Reivaj pone los ojos en blanco. Mi mamá me dice que sí, pero es que sé que está pensando en libros, en general.
Corrección - 844
Ya pues, decídete, me dirán. Pero es que llegan más V_V
Ah, ahora sí, confiésome de nuevo. Hace un momento, uno de los chicos de mantenimiento pasó, con un desinfectante. Y se me vino a la mente, de inmediato un libro que relaciono con ese olor. Sucede que, sin saberlo, compré una edición pirata, y vaya usted a imaginarse por qué, desde la primera vez que lo abrí, olía como a detergente. ¿Lo tendrían almacenado, oculto, en alguna fábrica o distribuidora de Omo, Deja o Foca? No lo sé. Pero el caso es que cada vez que me llega ese olor, pienso en Prisionero de Azkaban. Y de eso hace ya... tres años.
Y sí, relaciono mucho momentos con olores. Y como algunos de los momentos más importantes de mi vida transcurrieron mientras leía algo... Siempre que huelo a papel viejo, pienso en las revistas Selecciones (Reader's Digest) de los años 70 que mi mamá coleccionaba de soltera, y que yo digamos que heredé (no hubo lectura oficial del testamento, quizá porque mi madre gracias a Dios aún está bien viva, pero...).
El olor a durazno me recuerda la época en que leí Mujercitas. La limonada, mi etapa Matar un ruiseñor. Y el cartón, el abominable Álgebra de Baldor.
Hace poco, alguien me dijo 'hueles a Navidad', y no lo entendí hasta que caí en cuenta de que estaba yo mascando un chicle de canela.
A mí me huele a libertad cuando salgo a caminar al aire libre, al sol de la mañana, sin rumbo cierto y sin hora de regreso.
805
Ese fue el número total, Claudieko, porque hoy llegaron más.
Ayer, como en un sueño, centenares de tarjetas empezaron a llegar. Y cuando estaba a punto de transformarse en pesadilla, llegó no exactamente un ángel (¡me ha llamado exagerada!), pero sí Claudia, que se ha ganado entrada libre, al menos a esta sección. ¿Regresará? Eso habrá que preguntárselo a ella...
noviembre 25, 2004
It´ll be a hard day's night
Tengo unas 400 tarjetas navideñas de un concurso espernado a ser preseleccionadas. Estoy con la ligerísima impresión de que será un día muuuy largo, y no tengo a nadie quién me ayude. ¿Habrá algún incauto que me quiera asistir?
Desde mi isla, un grito de auxilio.
Por cierto, ¿quién se va a ver a Toni el Suizo al Maac? Está visto que yo no podré, pero igual, espero que me cuenten.
noviembre 24, 2004
Buenas noticias
Estuvo bueno el conversatorio esta mañana. Por bueno, yo digo: lo entendí, no hubo tono de 'créanme porque después de mí no hay nada', fue ágil en el discurso, y además me quedaron un par de datos que tendré que investigar, y eso siempre es saldo a favor. Por ejemplo, me volvió la nostalgia de cuando, de tanto ver Samurai X, me entró la curiosidad por la historia japonesa. Uh, creo que eso último no tuvo mucho sentido. Pero todo fue culpa del conferencista por ponerse a mencionar la era Meiji.
Hoy me despedí de Ellim que se me va para Chile de vacaciones. De Aceber, que se regresa a Alemania. Y en un par de semanas me despediré de Al. Esas cosas tienden a hacerme sentir sedentaria.
Había resuelto hacer caso a las críticas de que ahora esto se ve totalmente horrible, y que 'no tiene metamerismo' (horrendo pecado), y de que debería darme vergüenza pasearme por la red en estas fachas, pero la verdad es que está muy complicado el asunto, y nada de lo que encuentro en blogskins me convence, así que ni modo: este blog se queda como está hasta nuevo aviso; prestándole ropa a su hermano menor, que para eso está la familia.
noviembre 23, 2004
Hay alguien aquí que no sabía qué significa la palabra bucólico. Creo que, o no le gusta la literatura clásica, o no le hicieron leer el Dafnis y Cloe en la universidad. En fin, ni lo uno ni lo otro es pecado. Otras dos personas más no lo sabían e hicieron lo sensato: buscaron en el diccionario. Pero no se pusieron a gritar a toda pastilla: '¿Quién diablos sabe lo que significa o ha escuchado la palabra bucólico?'. Como si fuera imposible, y además ridículo, saber.
Sigh.
Agua
Hoy hablaremos del agua. Es un elemento que no me disgusta cuando llueve, ni cuando voy a la piscina, o al mar, o cuando llego a la casa hecha polvo y todo lo que quiero es un duchazo. De hecho, me encanta en cualquiera de los casos citados. Ya me agrada menos en carnaval, cuando la gente, conocida o no, cree tener derecho a empaparte en líquidos de dudosa procedencia e higiene, y te dan ganas de estamparles el puño en la nariz. ¡Si solo tuviera nudillos más grandes!
Pero últimamente el agua y yo estamos a mal traer. Para ser exactos, desde hace dos semanas, en que una compañera bien intencionada -lo digo en serio- me lleva a tomar agua sin tener yo sed. Esta semana empezamos con los tres vasos, y quiere que lleguemos a seis. Tarea titánica que le espera, si para tomarme dos le doy guerra.
Así que si alguien me puede dar ánimos, que sé que es por mi bien y todo eso, pero no hace menos... desmoralizante el tener que mandarte un vaso de agua por las puras.
Mañana hay un conversatorio con Álvaro Vargas Llosa. Trataré de ir. La última vez que trajeron a alguien que me interesó fue a Fernando Savater, pero lamentablemente había tanta concurrencia que me tocó estar atrás, y el audio no era tan bueno que digamos, así que apenas alcancé a escuchar unas cuantas frases. De lujo. Ya nomás espero que inviten a Pérez Reverte, y seré feliz. Ah, y conocí a Monserrat del Amo, que también me gusta su estilo, muy linda gente ella. Solo tengo uno de sus libros para niños, pero me gusta mucho.
La verdad, ya me desvié de mi acuático berrinche, pero esto es más estimulante. ¿Cuántos afortunados han tenido la oportunidad de conocer a un autor que admiren? Espero ir algún día a una sesión de lectura de JK Rowling, ya que imposible traer al señor Tolkien solo para mi complacencia.
Ah, una vez le escribí al autor de un cuento de misterio que me encantó en mi adolescencia (Los investigadores), de tal modo que engatusé a mis compañeros de la clase de radio para adaptarlo y hacerlo un dramatizado. El señor se llama David Belbin, y tiene site en internet y todo, así que le dejé un mensaje ¡y me respondió! Claro, yo ya estaba trabajando para ese entonces, y el libro en el que aparece el relato está en la sección 'recuerdos juveniles' de mi estante, pero me emocioné como una chiquilla, especialmente porque fue en extremo gentil, y le interesó saber que yo lo había leído en español.
El libro en cuestión se llama Cuentos de Terror 1 y es una compilación que hizo Editorial Norma en su serie Torre Verde, que me temo que no tuvo continuidad, y es una pena, porque sacó varios títulos interesantes, como El alma al diablo, de Marcelo Birmajer, y El disfraz disfrazado, de Ellen Raskin (libro que regalé y me arrepentiría de no ser porque estoy segura que cayó en buenas manos).
Si pudieran conocer a un autor, ¿a quién sería y cómo se lo imaginan?
PD: Si ven cambios extraños en este blog, worry not; es que soy yo otra vez intentando cambiar el fondo, y ya se sabe que el html a mí apenas si se me da mejor que el chino cantonés.
noviembre 22, 2004
Otro Steve
Por otra parte... sí me pienso mucho las cosas. No sé si con lógica, pero eso ya es otro asunto. Independiente, bueno. (Madre de Dael: ¡Ejem!). Más bien huraña. Me encanta aprender, sí. ¡Sé cosas que nadie más sabe! XD Mi edad exacta, por ejemplo. Y ciertos diálogos de mis libros, pelis y series favoritas.
En lo que sí le acertaron: deteeesto hablar por hablar. Puedo pasar hasta por tonta en cualquiera de esas reuniones en que un montón de gente que no tiene absolutamente nada que decirse conversa hasta por los codos. Ah, no se compara con la profundidad que alcanzan los diálogos con mis hermanos mientras vemos televisión XD
Lá última parte es la que ya no cuadra, porque eso de cambiar el mundo se lo dejo a Steve Jobs.
¿Cinco? A mí me gusta el siete. El ocho, pase. Pero ¿cinco?
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You Are the Investigator |
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5 You're independent - and a logical analytical thinker. You love learning and ideas... and know things no one else does. Bored by small talk, you refuse to participate in boring conversations. You are open minded. A visionary. You understand the world and may change it. |
Este... creo que ya quedó claro hace rato que muy open minded no soy.
Me reporto
No puede decirse que haya hecho gran cosas de provecho. Pero sí cosas que me gustaron. Como comprarme un par de corchos para poner en la pared de mi cuarto. Ahora hay un par de postales, memos, pequeños artículos que me han gustado y una araña de caucho que me regaló una amiga. Solo me falta tomarme una foto con Al y otra con mis muchachos, porque en las últimas que tengo nos vemos demasiado jóvenes.
Hice la mayor parte de mis tareas (I'm so proud of myself), hablé con la Pau, ví el típico bloque de Saint Seiya que contuvo algunas de las escenas que más me gustan de la serie. Reivaj me borró mi récord en el Stack Attack y casi me da un ataque a mí. Tuve que trabajar duro para recuperar algo de mi prestigio, pero aún falta v_v
También ví Inuyasha, pero la verdad es que la semana anterior estuvo mejorcito; esta vez no incluyeron nada de comedia, pura acción, conjuros y tal. Y yo que quería reírme.
Estuve a un tris de comprar El principito (mi copia se perdió hace tiempos inmemoriales) y Ozma de Oz, pero me contuve hasta una próxima ocasión. Ví agendas y agendas, pero llegué a la conclusión que yo no les doy buen uso. Las rayo de cabo a rabo, pero nunca con cosas que correspondan a la fecha ni nada serio y formal: siempre con tonterías que se me ocurren, recortes del periódico, pegatinas, frases escuchadas o leídas, comentarios de la teve, el cine o los libros... Al igual que aquí, según veo. Así que me compraré una de esas libretas empastadas que tienen la mar de hojas, y me saldrá más barato. ¿Alguien sabe dónde conseguir un moleskine en Guayaquil?
noviembre 19, 2004
Les dejo tarea
Este fin de semana es la feria del libro en Jardines del Salado. Vayan. También dense una vueltita por Cartoon Network (55), a ver si capturan alguno de los cortitos animados de El Santo. Me dicen que duran cosa de 3 minutos, pero que están ge-nia-les. No beban, porfa, que ya suficiente neurocidio hay en este mundo. Y si beben, no manejen. Y no me salgan con el cuento de que de algo hay que morirse. No califica ni como argumento mediocre.
Lean algo. Coméntenlo. Critiquen una peli o un programa de TV. Y por favor, si a alguien le gusta Harry Potter, pásese por el site de Claudieko para que lea una entrevista que a propósito le hacen a Steve Kloves.
Si usted lee esto, es porque alguien lo dejó
'Las cosas siempre pasan por algo', acaba de decirme una compañera. Sí, claro. Todas las cosas ayudan a bien, digo yo misma para dar ánimo a otros. Pero es que ahora, justo ahora, desearía que me hubieran avisado con tiempo de que ese algo me iba a pasar, para tener opción de decir si quería que me sucediera o no, o al menos cancelar mis planes con tiempo. Pero a estas alturas, argh.
Y empiezo el día hecha una bruja. Si pudiera yo desdoblarme en este momento, me moriría de la risa de verme haciendo puchero.
¡Pero es que no-es-justo! >: ( Y lo peor es que nadie me apoya. Hacía tanto tiempo que no me daban ganas de armar un berrinche, y heme aquí, aflorando lo peor de mi inmadurez. Eso está bien: un reencuentro consciente/subconsciente.
Bueh, a otras cosas. Qué bacán (óyeme Cervantes) esa edición de Don Quijote que ha sacado Alfaguara; espero solamente que no tarde en salir por aquí, y que el precio no exceda mis posibilidades.
Ayer MAAC Cine pasó Las trillizas de Bellville... a las cinco de la tarde, hora en que yours truly no puede moverse de su puesto. ¿Fue a propósito? Empiezo a sospecharlo. 'Tienes que empezar a darte cuenta de que la tierra gira alrededor del sol, y no de ti', como me dice otro amigo.
¿Será cierto? (^_^)
Ya, prometo ser formal en adelante. Ayer casi se arma un lío otra vez con mi forito de amigos, ahora a causa de la encuesta sobre la píldora del día después que ha puesto El Universo. Parece que hay una campaña por el No, y algunos de los chicos que, dejando su opinión sobre la pastila aparte, estaban realmente molestos porque haya gente que organice este tipo de protestas cuando hay personas que obviamente viven -y mueren- en condiciones infrahumanas a dos pasos de nosotros y tal.
Traté de contestar con mucho cuidado, tomando una página del libro de mi amiga la fan de Madonna: todo el mundo tiene derecho a protestar, ¿no? Yo creo que la gente que se toma la molestia de hacer algo para cambiar lo que considera injusto, no participa en cadenas, ni se anuncia en los medios, ni arma baraúndas en la calle: comienza desde donde está y hace lo que puede.
Pero más luego, mientras le contaba a otra amiga que no participó en la brevísima discusión, me pregunté a mí misma qué opino yo de la tal pastilla.
Con toda honestidad, me da casi miedo que una cosa tan pequeñita ponga tan a prueba nuestra libertad de elegir.
Por supuesto, sé muy bien el argumento de los que dicen 'este cuerpo es mío, y ya hay demasiada gente sufriendo en el mundo y por mí no será que venga otra, no estoy listo/a y blablabla'.
Pero si estoy listo para otras cosas, ¿por qué no lo estoy para asumir las naturales consecuencias?
Yo estoy viva. No me preguntaron si quería venir, pero gracias por habérmelo permitido. He vivido cosas dulces y amargas, y aún así amo la vida.
Por lo tanto, no creo tener derecho a decirle a alguien más 'tú no, lo siento pero solo tendrías una vida miserable y arruinarías la calidad de la mía'.
No me gustaría que me lo hubieran hecho a mí. Tengo la oportunidad de probar esta existencia, aunque sea para decir guácala. Y conste que lo digo muy de vez en cuando, y que las cosas de que disfruto lo superan.
Dirán que una niña hasta cierto punto mimada como yo, que solo ha conocido las dificultades típicas del tercer mundo, no tiene derecho a creer que lo sabe todo, especialmente cuando hay gente para quien cada día en este planeta es una miseria. Pero no puedo dejar de pensar que no es evitando que alguien viva que le ahorraré sufrimiento a ella y culpabilidad a mí.
¿Recuerdan a Gandalf dándole a Frodo el célebre discursito sobre la vida y la muerte? Lo repito a menudo para mí. Y no me digan que Tolkien era solo un narrador fantástico que ponía frases para que quedaran bonitas. Era un hombre que había estado en la guerra.
Horrenda cosa voy a decir, pero a veces pareciera que nos hace falta estar en una, para entender el valor de una sola vida, aunque esta sea una remota posibilidad, más pequeña que la pildorita propuesta para remediarla.
noviembre 17, 2004
Una dosis que le haría bien a Ecuador
Tomado de la sección Patente de corso de la página de Pérez-Reverte, y escrito por el señor Pepe Perona.
"En este mundo multicultural, rápido, posmoderno, es un error promover en las escuelas la lectura y el comentario de El Quijote. (?) ¿Quién librará a los alumnos de las depresiones promovidas por una larga exposición a la lectura y a su meditación? ¿Y si, todavía jóvenes, perpetran la nefasta manía de pensar? ¿Y si se acostumbrar a leer a los clásicos? ¿Y si disfrutan con su lectura? Máxime ahora que los planes de Bolonia, con la impagable ayuda del Ministerio de Educación y Ciencia de España y sus voceros posmodernos, de éste y del anterior y del que venga, han decidido suprimir la carrera de Filología Española de los planes del futuro. Total, ¿para qué dedicar una carrera a una lengua hablada por 400 millones de personas? Por todo ello, propongo que se retire de las aulas la lectura del Quijote, ajeno a los itinerarios educativos, contrario al currículum de los centros, enemigo del conocimiento de los bables y fablas, ayuno del conocimiento del entorno, falto del espíritu de la multiculturalidad. Cargado, en fin, de mil y una frases de sosiego y de humanismo. Y, por si fuera poco, aunque ustedes no lo quieran ver, es una vuelta de tuerca del centralismo españolista. Y de su lengua".
Hoy tampoco estoy de genio
Aunque estaba muy cansada, la clase de ayer fue divertida, en parte porque me pasé una hora jugando al Stack Attack a escondidas del profe, que hablaba sin parar de todo menos del asunto al que fuimos a clase. Al final, el tipo va y se manda un discursito de 'y bien, ya prácticamente hemos terminado el curso, la próxima semana será la última vez que nos veamos', y a Reivaj se le ocurre decir 'gracias a Dios' en voz tan alta que la mitad de la clase (somos como sesenta) se volvió a mirarlo.
Pero en fin, es bueno saber que una o dos semanas más, y adieu. Lástima que justo sea tiempo de exámenes, pero qué se le puede hacer, nada es fácil en esta vida, excepto meter la pata por hablar en exceso.
Cualquiera que me conozca diría que mi defecto no es precisamente ese, si no todo lo contrario, pero yo que vivo en este pellejo sé cuántas veces lo poco que digo me ha metido en problemas y me ha dejado un fuerte deseo de hacer un voto de silencio.
Hablando de silencios, anoche que, oh milagro, tuve una hora de paz y tranquilidad en mi casa -al menos dos de mis queridos familiares estaban fuera- me atacó de nuevo el síndrome del peregrino: tengo que irme de aquí.
No estoy hablando de irme de casa de mis padres (Dios sabe a dónde iría a parar una rémora como yo), ni de dedicarme a vender pulseritas fuera de la universidad. Pero tengo que cambiar de actividad sea como sea. Creo que es porque llevo tres años escribiendo, y yo amo escribir. Ok, ya aclaro ese asunto. Tengo que conseguir que lo que hago se parezca más a mí, a lo que yo pienso, a lo que quiero contar, y no a lo que otros quieren leer. Necesito tiempo, tranquilidad y ocasión de empezar a hilar mis propias historias, y llega un momento en que lo cuadriculado del horario, el sitio y la burocracia estorban en mis propósitos.
Oig, estoy empezando a sonar como Lord Voldemort.
Y si resulta que todo es ilusión mía y soy un fracaso como narradora, ¿qué haré? ¿Representante Yanbal? XD Ahora entiendo porqué Reivaj dice que soy autocruel.No sé, la verdad, qué haría en ese caso. Pero tengo que intentarlo, rayos, no tengo la más mínima gana de pecar por omisión en esto.
noviembre 15, 2004
Quosque tandem, Dael
Todos mis planes para el fin de semana colapsaron porque uno de mis primitos vagos se está quedando de año y me pusieron a 'nivelarlo' en inglés sábado y domingo, genial idea de la ingenua de su madre, que cree que yo podré remediar en dos días lo que no se ha logrado en toda la primaria, a juzgar por los conocimientos del chico. Y gentil sugerencia de la mía, tan generosa cuando de tiempo y pertenencias ajenas se trata.
Al poco rato, Reivaj (al que le tocó la pajita más corta: matemáticas) y yo nos percatamos que lo que tiene el niño es deficiencia de atención, y se lo dijimos a la madre, que de inmediato se escandalizó, no porque cuestionáramos la capacidad de concentración de su retoño -tuvimos que esconder al perro y los gatos, quitarle unos centavos que le habían dejado, hacerle nudo los cordones de los zapatos y pedirle que no se garabateara las manos, la camiseta ni las rodillas un centenar de veces-, si no porque eso implicaría 'gastos' y 'pérdida de tiempo', ya que de ley que tendría que repetir al menos el último año en una escuela adecuada para él, de modo que no se estrelle como Ícaro en el colegio.
Por eso es que normalmente me quedo callada en vez de andar aconsejando a alguien. Como dice Reivaj, mucho ayuda el que no molesta. Y aunque yo siempre lo censuro por comodón, la mayor parte de las personas parece pensar lo mismo: ayúdame con lo que te pido, y con lo demás, quédate callado. No importa si me estoy hundiendo, es asunto mío. Qué lindo cuánto tiempo y energías me estés dedicando, gracias pero no, gracias.
Así que me queda entre ser metiche, buscar un terapeuta, conseguirle una tarjeta y decir que ya cumplí, o ser peor y secuestrar al pelado todas las tardes para obligarlo a leer cuanto haya en mi librero y el de Reivaj. Yo y mi manía de salvemos-una-vida.
Esa es labor de los padres, ¿o no? Ups, otra vez me estoy metiendo en aguas mansas. Y conmigo basta y sobra.
noviembre 12, 2004
La columna del migrante II
Ayer me confirmaste que a fines de este mes te vas a Europa. Yo sabía que estabas esperando tu visa hace meses. Pero me imaginaba que te irías después de Año Nuevo, y en mi comodona imaginación, eso era otro siglo, otra dimensión.
Así que ahora tengo que hacerme a la idea de que en 18 días me quedaré sin mejor amiga durante un año. Que no te veré por Navidad, que no habrá ritual salida del 1 de enero, para encontrar los cines vacíos y ver dos o tres películas seguidas. Que no haremos lista de milagros y calamidades 2004, y que tampoco habrá especulación de buenos propósitos 2005.
Al menos, cacho conejo, trata de crearte una bitácora, con el nombre sugerido, y reportarte como es deber.
Incomprensión
Disculpen el titulito cursi; pero ya verán por qué. Seguro se han enterado ustedes de los cuatro libros para niños que ha publicado Madonna. Ahora está promocionando el quinto, en el que, según dicen, advierte contra los peligros de convertirse en un chico material.
Yo lo sabía hace tiempo, lo de los libros, pero como no han sido publicados en español, ni han llegado a mi querido país, y por lo tanto no los he leído, me he abstenido de opinar.
Pero hoy, cuando alguien me los recomendó como noticia en la revista infantil para la que escribo, comenté que lo próximo que hará Madonna es aconsejar la castidad. Lo cual me llevó a enterarme de que soy prejuiciosa, que cada cual puede escribir lo que desee, y que existe el derecho a la libre expresión.
Eso está muy bien. Yo puedo escribir en este blog lo que me apetezca, y lo leerá el que quiera (o le hará clic al botoncillo de la extrema izquierda o derecha, al fin y al cabo de libre opinión se trata).
Pero no es lo mismo, digo yo, que alguien escribe, publica y promociona cuentos para niños, aprovechando de paso la fama como artista pop que indudablemente tiene la señora. No critico su calidad de artista. Me reservo el criticar su conducta. Y me reservo mi derecho a comentar o ignorar todo lo pertinente a sus libros, hasta que los tenga en mis manos en un idioma que pueda entender.
Creo que ya solucioné el conflicto con mi amistad en cuestión, que al fin y al cabo solo tenía ganas de ayudarme. Pero me quedé pensando ¿soy prejuiciosa? Sí, tengo que confesar. Hay cosas que me descubro pensando de cuando en cuando, que luego tengo que prometerme corregir.
Pero en este caso específico, me guardo mi prejuicio a falta de argumentos mejores.
noviembre 11, 2004
I can act strangely, too
Ayer fue todo un día. Suena ridículo, pero ya explicaré. Escribí toda la mañana como si estuviera a punto de morir; fui a una juguetería a hacer fotos con un nene loquísimo; recibí una carta de otro nene adorable; escuché a lo lejos, mientras caminaba, Love me do, y se me alegró la tarde; me dijeron que estoy enferma y me dio casi igual. Fui a clase y me porté más o menos; puse una excusa para no ir al campamento y me sentí rata toda la noche, de modo que acabé llorando como boba y Reivaj tuvo que ir a sacudirme.
No sé si estaba en uno de mis cíclicos bajones emocionales, pero si las hormonas tienen algo que ver en esto, las queiro fuera de mi organismo ya. Bueno, no, no es eso, pero sí quisiera que dejaran de darme la lata. Normalmente -oh voluntad mía- logro dominarme, trabajar, conversar, prestar atención, ser mala y reírme mientras hay que hacerle frente al mundo. Pero cuando he tenido demasiado, llego a mi casa y me arrincono y no quiero hablar con nadie. Y a mi familia, claro, le da coraje.
Y a mí me da una depresión tremenda y pienso que no tengo importancia alguna en esta maquinaria mundial, y que nadie notaría la diferencia si yo no estuviera, y estupideces como esa a manos llenas.
Solo porque, aunque en el día hice muchas cosas bien, al final le fallé a una persona porque le dije que no podía hacer lo que ella quería, es decir, ir al campamento este fin de semana. Tengo dos motivos. Que a la hora que sale el bus yo todavía estoy trabajando. Y que Reivaj no va, y eso le quita mucha gracia al asunto. Casi toda.
Sí, sé que estoy actuando tontamente, pero es muy difícil evitarlo. Por eso le atribuyo todo a las hormonas, así como Reivaj insiste en que el enamoramiento es una vil patraña provocada por un exceso de feromonas, y que lo mejor que alguien podría inventar sería una vacuna contra ellas.
noviembre 09, 2004
¿Cuánta mala suerte se puede tener? Casi dos meses buscando El oro del rey por todas partes, y resulta que lo encuentro ayer, en una muestra de libros en Mall del Sol, y yo con un mísero dólar en el bolsillo, por salir sin mi bolso.
Yawp.
Eso solo bastó para cambiarme el ánimo. Quería darme un golpe pero como al masoquismo no le hago, busqué en quién desquitarme todo el día, y no encontré. Ahorita ando como loca (necesitaba escaparme aquí un ratito, o los tranquilizantes no hacen efecto), desesperándome porque todavía quedan un millón de cosas por hacer y no sé cuándo.
Por ejemplo, una tarea para Libros Poéticos esta noche, y convencer a la directora de que no podré ir al campamento porque para mí es imposible comprometerme a estar el viernes a las seis treinta en otro lugar que no sea mi escritorio.
Anoche fue un desastre: hice la tarea a las apuradas, en un cyber repleto, con Al que me había caído de visita (siempre oportuna, ella). Ni modo, me la llevé a clase conmigo y por suerte la dejaron entrar. Dí mi expo hecha cincuenta kilos de gelatina, (cincuenta y algo, en realidad, jeje) y por suerte creo que no enredé la cosa tanto que mis compañeros no pudieran desentrañarlo. Los más listos, al menos.
Hoy, a pesar de que no estoy en tanto corre corre como ayer, sí tengo una montaña de textos pendientes, y hasta que no haya terminado no dejaré de sentirme culpable.
Juro que todo lo que quiero es tomar una siesta en paz y saber que mañana traerá su propio afán, y no los acumulados de ayer y hoy.
noviembre 05, 2004
De parentescos e individualidades. O sea, Dael ranteando de lo lindo. Favor saltarse este capítulo.
Navidad está cerca. O sea, otra Navidad. Mis perspectivas personales han mejorado: tendré la visita de unos parientes a los que no veía hace aaaños, y a diferencia de otras épocas, hasta estoy dispuesta a portarme bien y ser atenta (eso, en mi caso, se reducirá a no encerrarme en mi cuarto ni hacer planes de contingencia para escurrir el bulto). Es decir que seré niña buena y espero que me caigan mis buenas pascuas.
Aunque no las haya, porque cuando tienes hermanos menores es muy difícil esperar grandes sorpresas, disfrutaré de lo mejor de la estación. Estamos mucho más tranquilos que el año pasado, y también considerablemente mejor de lo que yo me esperaba. Nos hemos quitado un par de problemas de encima (todavía quedan chorrocientos, pero que se pongan a la cola, que es demasiado patrón para tan poco indio).
Ni dudas que será un ajetreo, y que todo el mundo paseará y fiesteará menos yo, pero con tal de que en casa estén felices y no me torturen demasiado, todo bien.
Solo me temo unas pocas cosas. Y es que la relación con mis primos que vienen fue siempre un poco conflictiva/competitiva. Sinceramente creo que podríamos habernos llevado mejor si nuestros padres hubieran puesto un poco de distancia entre nosotros, pero estábamos en la misma escuela y todo. En mi caso no fue tan traumático porque pese a que mi prima y yo teníamos casi la misma edad, yo le llevaba como dos años de diferencia en la escuela, y no nos veíamos mucho, pero en las reuniones familiares era típico que nos comparaban, a ver quién era la más lista (algo ridículo, porque ambas lo éramos, y con intereses y aptitudes completamente distintas) o la más guapa (ella, obviamente, siempre salió ganando).
Y digo que quizá pudimos tenernos más consideración de la que, en efecto, nos tuvimos, si nos hubieran dejado en paz. En el caso de Reivaj fue más grave, porque él y nuestro primo estaban en el mismo grado, y palabra que la presión era fuerte. Los dos eran niños muy pilas, y tan diferentes como el día y la noche. Y se llevaron muy pero que muy mal. De hecho, creo que la hostilidad mayor entre mi prima y yo era cuando tocaba defender a nuestros respectivos hermanos menores. Hace poco, por cierto comentario de Reivaj, me di cuenta de que él no ha olvidado por completo. Espero que eso no traiga problemas.
Y quedan los hermanos terceros, o sea Esoj y mi prima, que también iban parejos, pero como ambos eran llorones, consentidos y vagos, les tocó el postre, y siempre pudieron divertirse a sus anchas sin que nadie los pusiera en sus marcas, listos, fuera.
Yo creo que he sacado mi reflexión del asunto y no tengo ningún tipo de rencor. ¡Somos adultos y nos vemos a los siete años! No sé por qué estoy contando todo esto. Creo que necesitaba verlo todo en letra y observarlo con cabeza fría. Ni mis primos ni yo teníamos la culpa.
Uno de los derechos de los niños que no está expresado en las constituciones, es a ser tratados en su individualidad, y esa es una de las más grandes fallas del sistema educativo. Los mismos niveles, las mismas asignaturas, los mismos profes, las mismas exigencias. El uniforme. Producción en masa. Y la vida no es así.
Si tienes dos dedos de frente, te das cuenta cuando creces, y piensas con un poco de lástima en el chiquillo o chiquilla que va con el cabello pegado al cráneo, con la mochila que pesa horrores y va a la clase de gimnasia donde le gritan porque cualquiera salta o corre más que él o ella, y pasa horas mirando a otros jugar a las atrapadas porque en la escuela hay columpios, toboganes y sala de audiovisuales, pero ni un mísero estante con libros de libre acceso.
¿Cómo no quieren que, en la adolescencia, la gente empiece a mostrar a la desesperada que es un ser irrepetible, y a saltarse todas las normas paternas y colegiales con tal de conseguirse una identidad hecha a base de tatuajes, piercings, historial rosa, antimúsica (jeje, soné a viejita) y cualquier porquería que les mate las neuronas?
Inevitable que me vayan a decir una santurrona, pero como buen bicho raro la verdad es que no cometí demasiadas tonterías en esos años, a más de hacerme fan de los Beatles y seguir el bachillerato en ciencias sociales porque quería estudiar literatura (y algunos ya saben cómo acabé).
Toda mi evasión en esa época (y siempre) era encerrarme en mi cuarto a leer. Y mi madre dale con 'déjate de estar ahí recluida, comiendo letras, arruinándote más los ojos'.
Supongo que eso era lo que me diferenciaba a mí: era una aburrida que pasaba el tiempo antes de clase y el recreo en la biblioteca. Y sigo siendo una aburrida, aunque ahora ya no visite las bibliotecas (son una tortura, vieran la burocracia que las gobierna) y me dedique a merodear por las librerías (en la mayoría ya me conocen y me soportan).
Ojo, que no proclamo que todos deban ser así, ni Dios lo permita. Lo que digo es que si cada quien se descubriera desde pequeño -y con unificar los textos escolares nunca lo vamos a lograr-, ese cada quien iría a lo suyo desde temprano, sin tener que estar cambiando el rumbo a las apuradas a media carrera, si es que no les dio pereza seguir carrera y optaron por el parasitismo, o si no metieron la pata a medio camino, y terminaron asumiendo responsabilidades para las que no estaban preparados (o no asumiéndolas, que es peor), o si en fin, no llegaron a los veinte con vida o algo que se le parezca.
Qué perdida está la juventud, ¿no? A ver si acaba de encontrarse. Con razón Pippi Calzaslargas, David Copperfield, Luke Skywalker, Molly Moon y mi eterno Harry Potter son huérfanos. Y que conste que SÉ que todo niño no fabricado en tinta y papel necesita el abrigo familiar. Pero que no asfixie, por favor. Que no asfixie.
noviembre 04, 2004
De vuelta
It was wonderful. Después de tres años sin saber lo que era tener cinco días seguidos para mí, esto me supo a un sorbito de gloria. Y me ha dado más ganas que nunca de agarrar mi mochila, que yace sacrificada en el altar de lo políticamente correcto y la responsabilidad, y darle buen uso por todo el país.
Pero como no podrá ser, porque entonces me convertiría en esclava del mochileo -de fijo que sería la única opción en el frente, puesto que una vez que anuncie semejante barbaridad en casa, ya no podré usar más el posesivo en primera persona-, al menos me quedo con las ensoñaciones de ¡qué magnífico cuando sea vieja y jubilada, y me duelan las articulaciones, y ande despacito sin que nadie se sienta con derecho apurarme, y no me preocupe cómo me veo, porque igual estaré tan arrugada que nadie me mirará dos veces!
Resumiendo: compras varias, llevar a mi madre al traumatólogo porque temíamos que se hubiera roto el dedo meñique del pie (solo dislocado, y gritó de lo lindo), siestas, Simpsons Delivery, mariscos, más siestas, la nueva temporada de Smallville, la playa y un cable de alta tensión que cayó e hizo explotar un transformador mientras esperábamos en un local de comida china.
Reivaj ya zafó de ir al campamento. Yo espero zafar la próxima semana, porque si él no va... como que hará falta vida inteligente, o al menos cómplice, con quién confabular.
Compré muchas tonterías, como zanahorias, y brócoli, y leche descremada, pero también tengo El país de Oz para alegrar el rato. No encuentro El oro del rey por ninguna parte.
Hablando de Smallville, hay algunos capítulos que por causas varias me he perdido, y por lo tanto discúlpenme si no entiendo, pero ¿Chloe está viva? ¿Por qué su tumba está vacía? Lo de que Lois Lane fuera su prima... Digamos que mi disparatada imaginación ya había sorteado esa posibilidad. Lo que no me acaba de gustar es que esa Lois choca con la imagen mental que yo tenía de ella, pero eso es lo de menos, se arregla con unos cuantos episodios más.
Eso sí: ver el lado oscuro de Clark, o sea Kal-El, fue buenísimo. Por un momento pensé 'Este chico va a destruir la Tierra, y bien merecido que nos lo tenemos; sigue nomás, con toda confianza'. Pero luego ganó mi lado rosa y estaba yo chillando porque Clark regresara, porque ¿dónde si no estriba todo el encanto de Superman? En que es un ser sobrehumano en lo físico, pero también en lo moral. Y no se me quejen. Que entre nosotros hay unos cuantos sobrehumanos.
Bueno, y entonces me gusta ese tipo de héroe, supongo. Con imperfecciones, cómo no, pero todo noble en el fondo, cuando de verdad se necesita que la gente muestre de qué están hechas. Por eso ha de ser que le voy al Quijote, a Harry Potter (y por si las moscas, aclaro que no los estoy poniendo juntos en el podio, ni en el mismo estadio, siquiera), a Gokú, a Tsubasa, a Luke Skywalker y al capitán Harlock. Y, últimamente, a Diego Alatriste.
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