julio 17, 2003

No me queda más que esperar. No me molestaría -yo siempre encuentro algo interesante que hacer- si los demás estuvieran dispuestos a esperarme en la misma medida. Me enferma que me pongan plazos; me enferma tener que ponérmelos. Detesto el 'y para cuándo', 'tienes media hora', 'pero si eso lo necesito ya'. Detesto el YO EL REY que tantos egos parecen haber heredado del mismísimo Luis XIV. Detesto que esos egos trabajen conmigo.

Tenía que expresar unos cuantos odios antes de poder escribir con calma, ya que no tengo por el momento con quién compartirlos. No es que yo tenga muchos confidentes, a lo más puedo abominar a mis anchas con Al, pero a veces me gustaría desdoblarme para averiguar de una vez por todas si es cierta mi tan celebrada capacidad para escuchar y proponer soluciones con la cabeza fría, de reírme y ser cínica, sin que nadie se ofenda por ello.

Creo que eso es lo que hago aquí. ¿No he herido los sentimientos de nadie, verdad? Ya que no puedo escucharme, al menos no como Gollum, me escribo y me leo. Me contesto y me corrijo. Me río también. Es saludable. Recuerdo uno de los personajes que encontré en mi oh so far adolescencia, con el que no pude ni quise ser comprensiva. Ella decía; 'Y pensar que de nadie puedo aconsejarme, sino de mí misma'. Yo me decía que era una chica egoísta y autocompasiva. He sido injusta contigo, Sinaida. Porque ahora pienso lo mismo y, al igual que tú, sé que no he de contar más que con mi propio consejo. Y con mi propia, gran crítica.

Thesaurus

Idealismo: Asunto que requiere tiempo y energía. Yo no tengo.

Al momento

  • Fragile Things, N. Gaiman