octubre 14, 2003

No sé en qué anda Al, pero no la encuentro. Estará resentida porque prometí visitarla el domingo y nunca aparecí, pero juro que no fue mi intención, ¡estaba demasiado cansada! Y anoche, fue fatal. El cuello parecía relleno de cemento, y los ojos de jalapeño.
Pero al menos salí ayer y hoy, y tomé más sol del que mi piel quisiera.
Dato curioso: ayer encontré aquí a uno de mis ex compañeros de escuela. Para ser sincera, ni me acordaba de su nombre y apenas de su cara. Si yo fuera aún la Dael de hace 13 años, hubiera estado horrorizada. Gracias a Dios hace tiempo dejé de ser tan ridícula y pudimos hablar un rato. Resulta que está viviendo cerca de mi casa y le ha ido más o menos bien. Al menos no tiene cara de recién salido del psiquiátrico. Y enseguida entendí que las cosas no pasan para acomodarse a mis preferencias, sino porque son necesarias. Quizá tú arrugues la cara al ver a un viejo conocido, pero detente, porque lo más probable es que necesite de ti, y estés, sin darte cuenta, dándole la espalda.
Y ahora sí, por fin, estoy avanzando con El nombre de la rosa. A ratos me da rabia que no me hayan dado latín en la escuela, porque yo a más de Beati pauperes spiritu (cortesía de Astérix), mi bienamado Carpe Diem (gracias, Imogen) y Sursum Corda (lo canté durante seis años), no sé nada. A propósito, ¿dónde consigo un buen diccionario de latín? ¿Y qué quiere decir penitenciágite?

Thesaurus

Idealismo: Asunto que requiere tiempo y energía. Yo no tengo.

Al momento

  • Fragile Things, N. Gaiman