enero 12, 2004

Supongo que cualquiera que entre por aquí pensará que estoy chiflada. Algunas veces salgo con cualquier tontería, como cosas que ví en la TV, o menos tonterías, como las que veo en el cine, o para nada tonterías, como las que leo.
Pero ahora simplemente tengo que decir que, además de visitar a Al, que siempre es bueno, y de ver a mi tía después de casi cuatro años, y de lograr que un par de niños se aprendieran la canción de los cuatro evangelios, lo más especial que me pasó el domingo fue ver a alguien a quien extrañaba mucho y enterarme de que había estado enfermo sin yo tener idea. Y a pesar de todo, se las arregló para dejarme pensando y para darme ánimo en una de las faenas más difíciles para mí: esperar y tener paciencia. Y sé que Jaez también llevó lo suyo. Y me alegro. No voy a explicarlo ahora, no sé si alguien me entienda, pero eso no es lo más importante ahora. “En el momento menos pensado...”. ¿Por qué es tan difícil no hacer más que esperar? Quisiera saber cómo actuar, que se me diera una orden, que me sacudieran de una vez toda esta pereza crónica que he ido acumulando en los últimos cinco años, y sentirme otra vez útil y viva. Que no es que yo sea miserable. Pero jamás, jamás me siento tan significativa como cuando veo que lo que hago llega a la vida de alguien.

Thesaurus

Idealismo: Asunto que requiere tiempo y energía. Yo no tengo.

Al momento

  • Fragile Things, N. Gaiman