diciembre 11, 2003

Juro que no me vuelvo a entrometer. Es una de las cosas más horribles que me han sucedido, y casi no puedo creer que me dejaran media hora sola en un restaurante mientras Mil y su novio discutían en la planta baja y yo me sentía tan mal que a duras penas, y apelando a todo mi amor propio, me aguantaba el llanto. Pero desde hoy prometo que nunca vuelvo a jugar a la celestina, algo imperdonable en mí, que leí la obra unas cuantas veces cuando tenía catorce años y sé cómo termina.
Nunca, nunca, nunca. No voy a creerme jamás que es posible esforzarse para agradar y que te agrade alguien solo por tener contenta a una tercera persona, por muy amiga tuya que sea. Si esa persona es tu amiga, seguirá siéndolo con o sin el imbécil de por medio.
Por supuesto, Mil no me ha dicho nada que indique que me culpa del malentendido que hubo por los mensajes que él me envía a mí para que yo le envíe a ella y que ella me responde para que los lea él. ¿Enredados? Pues yo forcejeé con la telaraña y tuve uno de los peores almuerzos de mi vida.
De todos modos, yo tenía que saber hasta dónde llega la amistad, y a propósito de una ida al cine que teníamos planeada los tres para esta noche (después de que me han requetejurado que no hago mal tercio), le dije a ella que sería mejor que yo no fuera, y que en todo caso, yo le daba los pases libres que tenía para que fueran los dos solos y tuvieran tiempo de hablar.

No me contestó el mensaje, pero vino a buscar las entradas.

Ergo, nunca, nunca, nunca más. Hoy me iré a dormir temprano.

Thesaurus

Idealismo: Asunto que requiere tiempo y energía. Yo no tengo.

Al momento

  • Fragile Things, N. Gaiman