Wow. No puedo creerlo. Esto esta cada día mejor, más bonito y todo. Bien por blogger, aunque a veces me haga sufrir tanto.
Al grano. que han sido unos buenos días y todo, y que mi cumple no pasó tan mal, y que tener 24 no es tan distinto a tener 23, después de todo. Solo que aún no me hago a la idea, me parece increíble que yo sea la misma pazguata que tenía entre 18 y 19 e iba a la universidad con toda la buena fe del mundo.
Estoy bastante cansada. Suerte que entre mis regalos estuvo un tonificador facial y un restaurador para los ojos, y que el viernes pasado me entregaron mis gafas, que me hacen sentir como si tuviera una escafandra, y que solo me pongo cuando es estricta y absolutamente necesario, y estoy bien acomodada al fondo, fondo, fondo del salón de clases.
Creo que estoy más optimista, a pesar de que no tengo plata ni tiempo para estudiar comme si debe y todas esas cosas, porque hasta estoy viendo con mejor cara a los profes, lo cual ya es algo.
Además, estoy superrequetemetida con El capitán Alatriste, y toda mi pena estriba en esperar hasta fin de mes para comprarme Limpieza de sangre. YoquieroYoquieroYoquiero.
Eso me enseñará a no despreciar tanto a los escritores que me recomiendan, nada más por el puro instinto. Qué susto. Que no se me ocurra darle una oportunidad a Coelho. No, Me bastó con leerlo una vez y por obligación en la U para colocarlo en mi Índice personal.
Bueno, creo que por ahora esoeto-esoeto-eso es todo, amigos. Debo volar a seguir imprimiendo mi parte de la dispensación, que va muy bien, aunque un poco lenta.
Hace falta música en este lugar.
|
0 me llevan la contraria:
Publicar un comentario