marzo 01, 2004

Este fin de semana hice una de esas cosas que me hacen dudar de mi madurez y sentido común. Claro que lo había estado intentando desde hace tiempo. Compré Prisionero de Azkaban en inglés. Y voy anotando las diferencias. Y recordé porqué, la primera vez que visualicé a Remus Lupin durante su primera conversación con Harry después del accidente en el que se destroza la Nimbus, se me ocurrió que debía tener cabello castaño claro un poco largo, recogido en una coleta, líneas oscuras debajo de los ojos grises, pálido y enfermizo, un poco (nada más un poco) parecido a Louie cuando encuentra al consumido Lestat en Entrevista con el Vampiro.

Me pregunto...
¿Cómo le hubiera ido a Brad Pitt de hombre lobo? (Grins sheepishly)
Bueno, ya puedo olvidarlo, porque no fue así. A otra cosa. Muy feliz porque ya encontré gente tan poco cuerda como yo, en la lista de Literatura Infanto Juvenil y en la de Lectura Tolkien. Y triste porque no hubiera suficientes Oscar para darle a todos los que se lo merecían este año, porque aunque LotR sea una de las mejores cosas que me ha pasado en cuanto a cine, no puedo dejar de ver que había mucha otra gente merecedora de premios, como Clint Eastwood, Bill Murray, Fernando Meileres, Johnny Depp (sí, lo sostengo) y otros.

Luego, ando en crisis pero no es como siempre, que me deja sin ganas de nada. Es una crisis rara, que me comen las ganas de hacer algo, a saber qué. El caso es que sé muy bien qué, lo que me hace falta es averiguar cómo.

Thesaurus

Idealismo: Asunto que requiere tiempo y energía. Yo no tengo.

Al momento

  • Fragile Things, N. Gaiman